Leija López Alberto
Mexicano, Maestro en Derecho (412130)
Universidad Marista de San Luis Potosí, México
Número de Identificación ORCID 0009-0003-9527-1558
Resumen
El texto analiza el impacto de la pandemia de COVID-19 en la educación, señalando cierres masivos de instituciones, confinamiento y efectos socioeconómicos como desempleo docente y rezagos educativos generacionales. Se añaden problemas previos: enseñanza rutinaria, grupos numerosos e impersonales, planes de estudio desactualizados, énfasis en exámenes tradicionales y poca atención a cómo aprenden los estudiantes. También se identifica la limitada competencia digital de algunos docentes y los desafíos éticos del uso de inteligencia artificial.
Frente a la crisis, se describe la brecha digital: falta de internet, dispositivos insuficientes y recursos limitados en comunidades vulnerables. Algunas estrategias públicas (como el uso de mensajería) resultaron insuficientes por desigualdades de acceso. En contraste, instituciones privadas implementaron plataformas virtuales (videoconferencia, aulas virtuales, gestión de contenidos y evaluación automatizada), lo que permitió continuidad académica y mitigó impactos económicos y emocionales en docentes.
Se plantea que estas tecnologías llegaron para quedarse y que la educación podría volverse más flexible y a distancia, con acervos de clases grabadas y acceso global al conocimiento. Sin embargo, también se registraron problemas de desabasto y posteriores sobreofertas de equipos. El balance sugiere que la crisis aceleró la transformación digital educativa, evidenció desigualdades estructurales y abrió oportunidades para innovar en pedagogía y acceso.
Palabras clave: educación en pandemia; brecha digital; educación a distancia; innovación educativa; tecnología educativa.
Abstract.
The text analyzes the impact of the COVID-19 pandemic on education, noting massive institutional closures, lockdowns, and socioeconomic effects such as teacher unemployment and generational learning setbacks. Pre-existing problems are added: routine teaching, large and impersonal groups, outdated curricula, excessive emphasis on traditional exams, and limited attention to how students learn. It also identifies limited digital competence among some teachers and ethical challenges related to artificial intelligence.
In response to the crisis, the digital divide is described: lack of internet access, insufficient devices, and limited resources in vulnerable communities. Some public strategies (such as messaging applications) proved insufficient due to access inequalities. In contrast, private institutions implemented virtual platforms (videoconferencing, virtual classrooms, content management, and automated assessment), allowing academic continuity and mitigating economic and emotional impacts on teachers.
The text argues that these technologies are here to stay and that education may become more flexible and remote, with recorded class repositories and global access to knowledge. However, supply shortages and later overproduction of technological equipment are also noted. The overall assessment suggests that the crisis accelerated digital transformation in education, exposed structural inequalities, and opened opportunities for innovation in pedagogy and access.
Keywords: pandemic education; digital divide; distance learning; educational innovation; educational technology.
INTRODUCCION
El 30 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró formalmente como una emergencia de salud pública a la pandemia que abatió a la humanidad por largo tiempo y que fue conocida como pandemia de COVID-19 o pandemia de coronavirus, el importante número de vidas que esta circunstancia de facto cobró obligó a la humanidad a aislarse y encerrarse, recordemos que durante 2020 y parte de 2021 se cerraron colegios y universidades en más de 124 países con afectación de más de 2200 millones de estudiantes, durante esta crisis aproximadamente un tercio de la población mundial fue confinada por temor al riesgo de perder la vida ante el contagio, es por ello que se afirma que la pandemia ha tenido un efecto socio económico disruptivo al haber conducido a una reducción drástica de la actividad económica y a un aumento paralelo del desempleo. Como hemos señalado, la actividad educativa fue sometida a un período obligado de pausa que, tuvo como consecuencia principal el retraso de varias generaciones en su evolución educativa, al desempleo obligado de los educadores, principalmente aquellos que prestaban sus servicios en instituciones privadas y aun de aquellos educadores del sistema público que prestaban sus servicios hora – clase, los que tradicionalmente carecen de una base laboral ante la Institución a la que sirven y de las prestaciones de servicios de salud y económicas que prevé la Ley federal del Trabajo.
Al hecho jurídico que hemos narrado a supra líneas se pueden agregar las derivadas de las quejas de los estudiantes, circunstancias de facto que la educación en general ya consideraba como problemas educativos, entre los que podemos citar: protestas por la enseñanza deficiente, la rutina, el tedio por las disertaciones mal preparadas y mal presentadas, la impersonalidad de los grupos numerosos y la falta de contacto entre profesores y estudiantes. También se han externado críticas contra los elementos caducos y fuera de lugar de los planes de estudio, contra la importancia que se concede a la instrucción formal y los procedimientos tradicionales de exámenes, contra la poca instrucción que se presta al modo en que aprenden los estudiantes y los procedimientos mediante los cuales se evalúa su desempeño, en fin, contra el énfasis que se da a la enseñanza como algo opuesto al aprendizaje[1].
Agregaremos a lo anterior el hecho de que muchos docentes universitarios no dominan el uso de las herramientas tecnológicas tales como la computación y las aplicaciones que permiten el mejor acceso a la información que circula en internet y las redes sociales, así como la posibilidad de reunirse de manera virtual a distancia y compartir archivos y comunicaciones electrónicas con los alumnos, en la actualidad también nos enfrentamos al reto del uso ético de las herramientas de inteligencia artificial.
LA CREATIVIDAD HUMANA Y SU CAPACIDAD PARA CONVERTIR UN ESCENARIO CATASTRÓFICO EN UNA OPORTUNIDAD DE MEJORA.
Las Instituciones educativas, ante este escenario adoptaron diversas políticas, el sector educativo público intentó comunicarse efectivamente con sus educandos a través de la herramienta denominada whatsapp, sin embargo, esta estrategia fracasó ante la terrible realidad social: en primer lugar, existen todavía en nuestro País muchísimas comunidades que no cuentan con conexión a internet, además que muchas personas no cuentan ni con computadora en su hogar ni tienen teléfono celular, muchas de las que contaban con celular no tenían los recursos para pagar la recarga de datos y, en el colmo, algunas familias sólo contaban con un aparato para atender las necesidades de comunicación educativa de hasta cinco hijos, del mismo modo, en algunas colonias, fraccionamientos y comunidades los establecimientos de servicio de internet público no cuentan con el número suficiente de computadoras e impresoras para atender a la demanda social, siendo el caso que aquellos que funcionaban, trabajaban con equipos rudimentarios y casi obsoletos.
En otra cara de la moneda, las instituciones privadas, en su afán de supervivencia desarrollaron estrategias tendientes a mejorar la comunicación con sus alumnos y a la impartición de clases a distancia, de manera virtual y con el empleo de diversas plataformas de internet; por ejemplo: en Universidad Marista, donde tengo el honor de prestar mis servicios como docente, se implementó lo siguiente: Los docentes registrábamos entrada y salida de clases a través de una aplicación denominada Kaisala, la cual incluía el envío de la ubicación del docente así como su fotografía al departamento de recursos humanos, las clases se impartían a través de una plataforma denominada Teams, la que permite la creación de los grupos y un calendario de actividades para lograr la conexión sin límite de tiempo y la posibilidad de compartir contenido gráfico y de video con los alumnos mientras se desarrollaba la clase. Finalmente, en un aula virtual desde una plataforma denominada Moodle, el catedrático cargaba para sus grupos, material didáctico, presentaciones y enlaces de internet en el esquema del programa de la materia, programando incluso los tiempos y periodos de visualización; en esta plataforma los alumnos cargan sus tareas y actividades, en las que el profesor califica el trabajo y envía retroalimentación al alumno, la plataforma presenta la característica de que en ella se pueden diseñar exámenes y ejercicios de verificación del aprendizaje que, incluso son calificados de manera automática por la aplicación, el dominio, es decir el derecho al uso de las plataformas mencionadas fue financiado por las mismas instituciones, de manera personal debo manifestar que estas mejoras tecnológicas salvaron tal vez la vida de muchos docentes, no solo en el aspecto físico sino también en lo económico y emocional, afirmo que estas tecnologías llegaron para quedarse y que incluso, evolucionarán a tal grado que, en un futuro la educación podría llegar a ser totalmente a distancia, en esquemas en que los alumnos controlaran sus horarios y la forma en que tomarán sus clases y, tal vez los maestros dejarán un legado de grabación de sus clases que podría llegar a formar parte de un gran acervo de conocimientos, lo que ha sido mencionado por el Doctor Carbonell, en su libro “Cartas a un profesor de Derecho”, ello al referirse al ejemplo del Profesor de la Facultad de Derecho de Harvard Michael Sandel, cuya clase cargada en la nube de información de internet ha tenido millones de vistas[2], permitiendo el acceso a la información de manera gratuita a millones de alumnos interesados en todo el planeta. No obstante, todos sufrimos el fenómeno de un desabasto de equipos de cómputo y telecomunicaciones, ya que la industria paró por mucho tiempo y aunque la demanda era muy alta, tanto la producción como la logística de distribución no respondieron a esta del modo que se requería, siendo el caso que la industria especializada, al concluir la pandemia se encontró con sobreproducción que trajo como consecuencia la venturosa disminución de los costos de estos equipos.
CONCLUSION
La integridad académica representa uno de los pilares esenciales en la formación de profesionales comprometidos ética y socialmente. En el contexto de la Universidad Marista de San Luis Potosí la comunidad académica se rige por los valores maristas de justicia, fraternidad, respeto y solidaridad, en este sentido es importante resaltar que, más allá de concebir la cultura de la integridad desde el punto de vista sancionador, debemos enfocar nuestras acciones a la utilidad educativa y formativa que los retos en este sentido nos presentan[3], es así que, un alumno que comete un error de integridad cuenta con una oportunidad de aprendizaje que le permitirá en un futuro ser monitor de la cultura de la integridad en su comunidad universitaria. Por su parte, la Institución enfrenta cuatro retos principales:
- Crear la normativa a aplicar, la que solo sirve como referencia uniforme para la Institución.
- Encontrar dentro y fuera de la Institución aliados interesados y comprometidos.
- Construcción de una cultura de integridad institucional.
- Desarrollar instrumentos de capacitación, de difusión, de medición, de evaluación y seguimiento, con lo que, estaríamos apostando, no por la secrecía sino por la publicidad porque eso ayuda a toda la institución a aprender al respecto.
El Segundo Congreso Nacional Marista de Formación Integral (mayo 2025) enfatizó que la educación superior debe ser un factor clave en la humanización de la sociedad a través del conocimiento[4], y que esta misión debe armonizar los tres lenguajes del ser humano: pensar, sentir y actuar. Esta visión, impulsada por el Papa Francisco y recogida en el documento Misión Marista en la Educación Superior No. 3, exige revisar y fortalecer los marcos normativos que rigen la convivencia académica.
BIBLIOGRAFIA
Carbonell, M. (2014). Cartas a un profesor de derecho. UNAM / Porrúa.
Witker, J. V. (1975). La enseñanza del derecho: Crítica metodológica. Editora Nacional.
[1] WITKER V. JORGE, “La Enseñanza del Derecho” Critica Metodológica, Editora Nacional, Chile, 1975, pp. 23 y 24.
[2] CARBONELL MIGUEL, “Cartas a un Profesor de Derecho”, UNAM, Porrúa, México, 2014, p. XIV de la presentación.
[3] Conclusiones del XIII Congreso de Integridad Académica UDEM, Monterrey Nuevo León, México, 25 y 26 de septiembre de 2025.
[4] MAESTRO ARTURO MORONES ZAVALA, Rector de la Universidad Marista de San Luis Potosí, Segundo Congreso Nacional Marista de Formación Integra; San Luis Potosí, México, mayo 2025.
